domingo, enero 02, 2005

Notas sin sonido.


Salí del trabajo, entré en el coche y mientras me dirigía a casa, iba pensando en mil cosas que aún tenía que hacer. Puse la radio y de pronto oí un lema:
“Onda melodía, deja fuera la estridencia”
Fue toda una revelación y súbitamente contemplé, toda la turbulencia interior que interfiere de continuo en mi mente; todo lo que me impide oír mi propia melodía.
Algo cambió y en ese momento ya no estaba pensando, sino sintiendo.
...de modo sublime, se expresaba una realidad inconcebible desde el ruido. Mi pecho se ensanchó y sentí que todos los sentidos se aunaban en un sentimiento de paz. Lo reconocí enseguida, era el sonido del silencio, el sonido de la armonía

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