Dejar que las cosas sucedan conscientemente
y soportar la tensión entre el orden y el caos.
Reconocer lo que necesita de nuestra atención
y lo que se puede soltar
“Ya me di al poder que a mi destino rige.
Y no me aferro ya a nada, para así no tener nada que defender.
No tengo pensamientos, para así poder ver.
No temo ya a nada, para así poder acordarme de mí.
Desapegado y sereno, me lanzaré
más allá del Águila para ser libre.”
“El Don del Águila”. Carlos Castaneda
La pérdida es un agujero en el corazón...
Un agujero que inspira amor y contiene el amor del otro
À mon père
Un observador desapegado de la escena, contempla creando un ambiente tal que permite al otro sentirse cómodo para, de esta manera, poder realizar su trabajo con el mayor rigor