jueves, diciembre 30, 2004

Recapitulación: la alquimia del acecho

Me pongo a recapitular. Hace bastante tiempo que no lo hago siguiendo el inventario, prefiero dejar que a medida que transcurre la respiración vayan apareciendo distintas imágenes y a veces secuencias enteras de eventos vividos. Es curioso, porque es como si se activase un motor y aparecen ante mis ojos imágenes que no sólo no recuerdo sino que ni pensaba que podía tener registradas en la memoria y algunas, ni sabía que existían hasta que las veo. Por inconexas que parezcan las escenas siempre hay un denominador común y cuando llegas a él "touché"...aunque eso sí, con más claridad y más recursos para actuar cuando en la vida surge de nuevo esa situación, porque entre otras cosas, cuando lo ves ya lo has aceptado (hablo por mi). Según lo experimento, no hay manera de salir de un tema concreto hasta que no llegas al fondo, que no hay escapatoria vamos. Llevo bastante tiempo esperando que alguien relate como se siente después de "ver" algo con la recapitulación, después de barrer una etapa, porque obvio que si llegas al quid de la cuestión, igual no te quedas. A mi, hasta ahora, me da cada movidón que me quedo fuera de juego durante un tiempo y a veces muy tocada, bueno en realidad siempre muy tocada; y no se trata de auto compadecerme sino de que es tan grande el descoloque que siento un tremendo vacío y desde ahí, precisamente cuando todo lo entiendo ya nada tiene sentido... Taisha, Clara o Florinda de esto no cuentan ni torta y claro, puede que muchos funcionen por inducción, quizás todos…o quizás nadie, a lo mejor es que no me entero. Lo cierto es que cuando leo algo escrito sobre recapitulación, este aspecto es decir el de los " efectos colaterales" ni se menciona...así da gusto!: recuperas tu energía por arte de magia, no hace falta integrar procesos, revives escenas pero no sufres, un camino de rosas...lo que yo te diga... tanto es así que hasta me planteo que a ver si es que hago recapitulación masoca. Hace dos días me puse a recapitular del modo en que cuento, pero no cruzaba mi mente ni un solo pensamiento, no había charla mental, ni imágenes...total y absoluto silencio, así que decidí hacer la respiración con barrido pero desde el silencio. Nada interfirió mi calma mental por un periodo de dos horas; sin embargo, interrumpo el ejercicio a causa de las secreciones mucosas, que comienzan a hacer su aparición, tengo dificultad para respirar y paso 6 horas en esta "limpieza" que se presenta como si fuera el más fuerte de los catarros, pero que desaparece tal como vino...y una de dos o tengo alergia a recapitular o la resistencia al ejercicio fue brutal, así que miedo me da quitar la siguiente capa de cebolla; aunque al final todo sea para bien y pueda recobrar y depurar la energía vertida y devolver la invertida, en tantos escenarios, a través una retrospectiva alquimia del acecho, que es en definitiva la recapitulación.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Alma,imagino que los "daños colaterales" de la recapitulación, serán similares a los que encontramos cuando realizamos alguna iniciación o actividad que aumente nuestra energía vibracional, NO??
A veces me preocupa, sentirme "negativa" "perdida" después del trabajo que estoy realizando,creo que se trata de la "noche oscura" de la que hablan muchos... pero sabes, mi mente es capaz de entender algo, pero a mí se me escapa todo... simplemente la paso, la vivo,´¿me podrías dar más información sobre este estado transitorio? ¿cómo lo "superas tú"? y por último nunca te ha dado pena esta transformación del pasado? es decir, si estubistes ahí y fuistes así, sería por algo no? como comprobarás me suenan campanas aunque no sepa muy bien por donde... y es que aún así me interesa el tema, también está en mi proceso. un saludo Caminante_del_Cielo.

alma dijo...

Hola,
en realidad con 'daños colaterales', me refería al desajuste que sufrimos tanto en planos energéticos, como emocionales, mentales e incluso físicos.
La recapitlación es un trabajo digamos con la "memoria de nuestros cuerpos", esta información lejos de aclarar la mente la desborda porque no son procesos que se puedan intelectualizar.
Quizás una buena clave para afrontar este trabajo, sea comenzar por pulir la dualidad que establecemos entre negativo y positivo y convertirlo todo en un proceso. Un proceso, donde afloran partes que nos hacen sentir más o menos cómodos, pero que son nuestras y que están evidenciándose para aquel que esté dispuesto a trabajarlas. Como bien dices, se trata de situaciones transitorias y cuando las afrontas pierden fuerza, de modo que lo mismo que nos intimida es lo que nos refuerza porque es como un arma de doble filo. Poner todo lo que te limita a tu servicio es el gran reto de este trabajo.
Otra cuestión es que no se trata de transformar el pasado, sino de asumir que el pasado ya no está y no sólo se trata de traer la atención al presente sino además de sanar la herida que te hace desviar la atención a otra época, a otras situaciones...pero cada uno encuentra su forma y la comprensión del proceso con la práctica.
Gracias por participar.
Un saludo