lunes, agosto 28, 2006

ॐ Festival de Ganesha-Vinâyaka Chaturthi


Entre los meses de agosto y septiembre se celebra el:
Festival de Ganesha también conocido como: Ganesh Chaturthi.



Sri Ganesha el dios con cabeza de elefante, hijo de Shiva y de Parvati. Guardían del Dharma y removedor de obstáculos, representa el triunfo de la sabiduría sobre la ignorancia. El señor Ganesh o Ganpati es uno de los dioses más populares de la India y su celebración dura de cinco a diez días.


Aquí puedes oír el mantra de Ganesha y conocer sus 108 nombres

martes, agosto 22, 2006

jueves, agosto 17, 2006

Ana se escapa volando

Arlette Steenman
Ana acaba de cumplir tres añitos. Se encontraba justo en el borde de la piscina cuando le apretaron las ganas y se quitó el bañador, seguramente para que no estorbara.
No había acabado del todo, cuando se tiró a la piscina y pronto se oyeron los gritos de sus amigos: hay mierda en el agua, es de Ana!
Su madre, que la medio vigilaba, saltó como si tuviera un resorte y aunque la niña nadaba lejos, alcanzo a sacarla de un tirón, mientras gritaba histérica, ante los ojos de todos los que se asomaban disgustados para ver la hazaña de la niña.
Vecinas hacendosas se pusieron a ayudar y entre fregonas, redes y toallitas se olvidaron de la pequeña, que hacía rato que desnuda, corría y corría en círculos con sus brazos extendidos.
Al día siguiente Anita jugaba, mientras los adultos volvieron a sacar el tema. Yo la observaba de lejos. Parecía ajena a la conversación, pero dejó la tierra con la que hacía pasteles. Se quedó quieta unos instantes y se quitó el bañador. Ya desnuda, empezó a correr y a correr con sus brazos abiertos. Tan pequeña y con el aire, parecía enteramente que iba a salir volando.
Detrás mía seguía la conversación:
-son cosas de niños. Mira como corre tan campante
-ya ves…ella ni se entera.

jueves, agosto 10, 2006

El crepúsculo


De niña pensaba que el atardecer era una hora mágica
porque los arboles suspendian la respiracion
(antes de pasar de respirar de oxigeno a respirar anhidrido carbónico)

Hacían, hacen, una pausa. Y solía decir, para desconsuelo de mi madre:
mira...las plantas han dejado de respirar
A esa hora, en mi país, todos los pájaros en los árboles
(suelen ser gorriones) empiezan a cantar al unisono
Y la gente puede volverse invisible cuando esta cambiando la luz

Yo siento por eso que mi hora es el crepúsculo...

Alondra

viernes, agosto 04, 2006

Decir adiós

Unas veces resulta muy duro despedirse;
otras, es una liberación, una auténtica maravilla.
Desde la más relajada visión de la convivencia,
deseamos estar y permanecer junto a lo que nos gusta,
convivir con aquellos que nos dan un mucho o un mínimo
de gratificación, compensación, paz o lo que para
cada uno, dentro de su esquema personal, intransferible
y por tanto no discutible,significa un valor.
Con idéntica visión, permanecer junto a lo que
nos desagrada, nos lastra e incluso a veces nos derrota,
es erosionar, cuando no destruir, lo más importante
que tenemos: nuestra propia vida.
Por eso, creo que la misma ilusión que
a veces desprendemos para exclamar un “hola”
inicio de un conocimiento y a veces incluso
de una expectativa, debemos utilizar para manifestar,
con suavidad o rotundidad, un solemne “adiós”.
Entre holas y adioses vamos conduciendo nuestra
vida y abriendo y cerrando nuestras circunstancias,
que son el escenario personal en el que se mueven
nuestros días.
Un “hola” expectante siempre es dulce y agradable,
mientras que un “adiós” concluyente siempre
es ácido y corrosivo.
Pero debemos educarnos para ambos y ser capaces
de convivir con los dos.
Porque cuando el panorama es negro de gratificación
y recuperación, lamentablemente la única posibilidad
de que el buen tiempo vuelva sólo es posible
después de manifestar un solemne y responsable
“adiós, muy buenas”, el inicio de volver a vivir.

Por Ángela Becerra