sábado, mayo 14, 2005

¿Y tú de quien eres?

Esa es una expresión que se usa mucho en los pueblos andaluces:'¿Y tú de quien eres?'. La pregunta hace referencia, no a la familia directa, sino a los ancestros y curiosamente no se les conoce por el nombre, sino por algún apodo que identifica a todos los descendientes de aquellos.
Recuerdo que la primera vez que supe de esto fue en 1987, cuando conocí a 'la golondrina', que como los demás, heredó el sobrenombre. Me pareció que, de entrada, supone 'cargar' con lo que se le asignaba a alguien que tal vez ni conocieras... y la verdad, era un contrasentido, no le iba nada el mote; yo le veía cara de tortuga a esa mujer. Vestía de oscuro, siempre miraba al suelo y se movía lenta, girando su cabeza a ambos lados antes de decidir. Cada vez que me cruzaba con ella, que para mi era transparente, veía a una tortuga. Un día al subir aquella interminable cuesta que llevaba hasta el ayuntamiento, oí la noticia por los altavoces colocados por todo el pueblo:

'Ha muerto la nieta de la golondrina, se desnucó de una caida…'

…desde entonces alimento la creencia de que las tortugas mueren cuando ven el cielo.

Don Federico posando

4 comentarios:

fibi dijo...

Esto me hace reflexionar sobre lo que conozco como la primera identidad,lo que es autentico de cada persona una vez filtrado lo impuesto y inflado, del Ego, repleto de mios-tuyos-suyos,enmarañados y confusos.

Sichem dijo...

Ya despues del nombre y todas estas corazas no queda mas que almas delgadas y transparentes, y andamos por ahi reflejando como espejos nuestros suenos y angustias. Me he tratado de sacar de encima todas estas cosas que me cubren, pero no puedo, pesan una enormidad y ya me he acostumbrado a arrastrarlas por ahi.

alma dijo...

Fibi ver tu comentario me arrancó una sonrisa :)

Sichem, 'no puedo' es una creencia que nos limita. En cuanto a las costumbres, ni te imaginas cuanto se aligera la carga cuando las descubres y ya no las sigues; sobre todo porque llega un punto en que te conviertes en la costumbre misma sino actúas para evitarlo.
Saludos, me alegra que estés por aquí!;)

Hugo dijo...

Lo que si es cierto es que si dejas bastantes horas a una Tortuga, sobre su caparazón, irremedianlemente se muere... aunque no haya visto el cielo.