miércoles, marzo 30, 2005

La Muerte leyendo el libro de la Vida


Cantantes ensayan la ópera de Verdi: "Un baile de máscaras" en un
escenario gigante en el Lago Constanza

lunes, marzo 21, 2005

Resistirse a las resistencias

Desde hace un año practico Tensegridad, muy poquita, pero a diario. En ese periodo he parado mi práctica dos veces: un día, porque 'no me dio tiempo' y otra vez, dos días a trás, porque el movidón que tengo con lo de mi perro, ha desembocado en una especie de resfriado griposo en que me duele todo y estoy destemplada...resistencias...
Otras veces cuando las noto las soplo (recapitulo) e igual trabajo, pero esto me está costando.
La cosa es que hoy notaba como, al menor movimiento, me crujía todo el cuerpo, como si todo se reacomodase, como si físicamente el estado febril, me sirviera de soporte para volver a viejos moldes y a la antigua 'seguridad' y en un arranque de sobriedad retomé la tensy. Me volvió a crujir todo, pero se han desestructurado determinados contenidos...mucho mejor ahora...cuanto cuesta a veces...

sábado, marzo 19, 2005


Decimos que nuestra hora no puede ser profetizada, mas,
cuando decimos esto; imaginamos que nuestra muerte
sucederá en un distante futuro. Nunca se nos ocurriría que ya
empezó; que tiene una conexión directa con éste dia en el que
estamos viviendo y que puede ocurrir en ésta misma tarde.
La tarde que pasamos tan ocupados en llenar de cosas que hacer...

Marcel Proust

viernes, marzo 11, 2005

11-M



Un viaje al recuerdo

La dualidad es un modo de la vida adoptado por la mente lineal incapaz de ver el conjunto.
Una polaridad contiene a su inversa y negar que somos el otro extremo crea conflicto.
Criticamos y condenamos las barbaries, mientras a ciegas, nos entregamos a ellas individualmente, como carne de cañón, con un sinfín de contradicciones internas. Esto trasladado al mundo se convierte en la lucha del hombre contra sí mismo generando mayores diferencias, expandiéndose de forma destructiva, condenado a otros antes que a nuestra intolerancia.

lunes, marzo 07, 2005

Yako

Yako, es un perro con el que he compartido los últimos 14 años, un Fox-Terrier, con un carácter y una valentía que he visto en pocas ocasiones. Toda su vida ha sido un guerrero, independiente, libre, aunque viviese en casa, de la que no perdía la ocasión de escaparse cada dos por tres.
Solía desaparecer por periodos de un día o dos y luego regresaba, como si nada…
Los vecinos nos alertaban de que estaba en la puerta, esperando a que abriésemos, o nos lo encontrábamos al salir.
A veces pasaba horas enteras buscándolo, gritando en el campo para ver si respondía, o recorriendo calles de día y de noche para encontrarle. Otras, entendía que no quería estar allí y me iba a casa, no sin un pellizco en el estómago...
Alguna vez ha llegado con heridas graves. Una vez que se fue por tres días, nos llamaron desde una distancia de casi 15 Km. de casa. Había sido atropellado por un vehículo y además presentaba heridas de peleas perrunas. Me lo dieron medio muerto.
Durante los cuatro días siguientes, casi no pudo levantarse. Al quinto día ante mi asombro se incorporó para beber, Ah!!! Y me alegré tanto que fui a avisar a todos, que corrieron para verlo, pero ya era tarde…se había vuelto a escapar, saltando una valla que lo triplica en altura…regresó
A veces cuando viajo, suelo dejarlo en algún lugar donde lo cuiden, por razón de dos o tres días, nunca lo vi afectado. Es tan 'salvaje' que nadie quiere hacerse cargo de él.
Pero la última vez, tardé algo más de lo habitual en ir a buscarlo. Aquella fue la última vez que vi a mi perro, porque el que recogí era otro (otro aspecto de él): envejeció de golpe, estaba asustado y afónico, apenas podía andar y la persona que me lo entregó, preguntó varias veces, dudando: ¿estás segura de que este es tu perro? Yako ni me miró…vaya enfado, menudo susto…
Desde entonces renquea, hasta el punto de que sus patas traseras le sostienen con bastante dificultad. Muchas de las personas que llegan a casa, me recriminan que no acabe con su sufrimiento. Que fácil, como si uno pudiese disponer la vida de otro así…con un simple pinchazo.
Está en otra etapa, ahora es un abuelito, por primera vez, llama cuando quiere algo. Él, que no tenía rutinas, se ha vuelto un animal de costumbres, parece que se siente inseguro si rompo su 'ritual' y ladra sin parar, hasta que lo vuelvo a la que, ahora, es su normalidad.
Hace un tiempo encontré una fotografía de un perrito que tenía problemas en sus patas traseras (el de la foto). Estoy tratando de hacer el mismo aparato, si sus patas delanteras tienen aún fuerza, quizás le de más calidad de vida, el tiempo que le resta…yo creo que su cuerpo abandonó la batalla hace tiempo, que lo que le mantiene, son sus ganas de vivir...y son tantas!. Sigue siendo difícil aceptar el dolor como parte de la vida de otro, sigue siendo difícil aceptar que el Espíritu también está en esto.

viernes, marzo 04, 2005

Pourtant je t'ai quittée


Georges Moustaki
...Ma liberté
Longtemps je t'ai gardée
Comme une perle rare
Ma liberté
C'est toi qui m'as aidé
A larguer les amarres...
Ma liberté
Tu as su désarmer
Toutes mes habitudes

Ma liberté
Toi qui m'as fait aimer
Même la solitude
Toi qui m'as fait sourire
Quand je voyais finir
Une belle aventure
Toi qui m'as protégé
Quand j'allais me cacher
Pour soigner mes blessures...

martes, marzo 01, 2005

Atención y Silencio

La fuente de información, más directa con la que cuento, es la que emana de mis experiencias. Puedo: leer, imitar, contar o seguir instrucciones de alguien, pero nada valida tanto como ‘vivirlo’. Para que fluya, cuido no establecer relaciones de causa-efecto o cristalizar la aventura en una conclusión determinante. Trato más bien, de concederme a mi misma, la posibilidad de que la información que integro, se convierta en una nueva llave para seguir explorando…un devenir que acontece de vez en cuando y sólo si se dan dos premisas: atención y silencio